Los crackers de semillas deshidratadas son un buen sustituto del pan, son muy ricas en fibras y grasas de primera calidad (ácidos grasos insaturados) y de fácil digestión
(siempre y cuando no se tomen muchas de golpe, pues es cierto que al no
tener el agua propia del alimento, pueden requerir de un poquito más de
esfuerzo). Al no haber sido sometidas a altas temperaturas, las
semillas preservan sus enzimas y vitaminas, siendo de un gran aporte nutricional. Son además una buena manera de tomar tu dosis diaria de Omega 3.
Disfrútalas acompañando ensaladas o con paté de vegetales frescos y germinados para ayudar a su absorción. Crackers de semillas, comino y tomate seco
Tritura las semillas de girasol y el tomate deshidratado: en el vaso picador de tu batidora.
Pon en un bol y añade el resto de ingredientes. Mezcla muy bien.
Extiende sobre una hoja de teflex o papel de horno, en un grosor de unos 5 mm, marca las crackers con un cuchillo y lleva a deshidratar
a 52 °C durante 1 hora, luego baja la temperatura a 46 °C y deshidrata
unas 6 horas más. Pasado ese rato comprueba si ya les puedes dar la
vuelta, tienen que estar algo secas para poder hacerlo. Con la ayuda de
otra bandeja y una hoja de teflex o papel de horno, dales la vuelta y
deshidrata unas 6 horas más a la misma temperatura.
Estarán hechas
cuando veas que están perfectamente secas. Se conservan en la despensa
durante meses (siempre que estén bien deshidratadas, las guardes en un
bote cerrado y no quede nada de humedad).
Masa, aún sin deshidratarAperitivo saludable, ideal para tomar con patés y salsas al gusto
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